Tercer y última noche en la residencia dentro del Hollywood Palladium, Björk redacta un texto sobre éste último concierto:
“Me siento conmovida y orgullosa por hacer esta noche el último show en California, hasta el momento lo hemos hecho en Manchester, Reykjavík, Nueva York, Buenos Aires y Paris. La ciudad que nos falta es Tokio.
Biophilia ha sido una bestia gratificante, compleja y fértil. Siento en este momento que lo que ha tomado mayor fuerza han sido las aplicaciones (¡aún no puedo creer que lo hayamos logrado, fue muy divertido!), pero es el programa educacional para niños lo que realmente despegó internacionalmente, además de los conciertos íntimos. Me he dado cuenta que este proyecto es algo así como mi ópera, bastante teatral, donde el montaje ideal está dentro de los instrumentos que fueron creados especialmente para ello y tocados para una pequeña audiencia quienes se fundieron con el coro y los músicos. Hacerlo en un escenario redondo es esencial de alguna manera, así no hay un frente ni un fondo, la gente puede orbitar alrededor del escenario, observar los péndulos y participar.
Además habrá algunos conciertos en festivales este verano, pero son distintos, más canciones viejas mezcladas, menos Biophilia. ¡Pero divertido! ¡Estoy emocionada especialmente por los festivales en Canadá con Mykki Blanco y Death Grips!
¡Gracias, residencias en EEUU, han sido dementes!
¡Asia, aquí voy!
Con afecto y gratitud,
Björk.”